Personajes típicos del Valle de Aconcagua

Publicado: 18/12/25

El patrimonio humano de nuestro Valle se ha conformado con el aporte histórico de indígenas y españoles, y no pocos esclavos negros. A este aporte se suman los cientos de inmigrantes europeos llegados en el siglo XIX, y sudamericanos en el siglo XXI.

Pero es cierto que algunos tipos humanos, personajes típicos del Valle de Aconcagua, tienen que ver con la conformación de una sociedad histórica que se adapta a los recursos del territorio, y a las dinámicas socioeconómicas en las que se inserta esta microrregión, tanto a nivel nacional como internacional.

El minero, hombre de trabajo rudo. Tenemos al pequeño minero que, a punta de esfuerzo, va internándose en la roca, para extraer el esquivo mineral. De origen humilde y campesino, su vida está entregada al azar y a un golpe de suerte que le permita llegar a una veta para poder descansar. También conocido como pirquinero, hace parte del engranaje de la mayor y más importante actividad económica del país. A principios del siglo pasado esta actividad convocó a miles de personas, de distintas zonas del país y del extranjero, que se quedaron en el Valle.

El campesino y la campesina, hombre y mujer que, conocedores de los ciclos de la naturaleza, han acumulado sabiduría y conocimientos con el paso del tiempo, transmitiendo a las generaciones más jóvenes. Son aquellos que siembra, cultivan y cosechan desde plantas, frutales, verduras y granos. Tienen grandes retornos, pero deben hacer frente a las precariedades del trabajo, como a los comerciantes que intermedian entre su producción y los consumidores. Surgidos en la colonia, algunos
siguieron siendo independientes, otros quedaron al interior de las haciendas y fundos como inquilinos. Pero se mantiene su presencia en los parceleros, en los que siembran alfalfa, alcachofas, carozos, u otros productos que le aseguren su vida familiar.

El arriero, con raíces probablemente en los indígenas conocedores de la cordillera, se caracteriza por su vida trashumante para mantener su ganado. Actualmente en el Valle de Aconcagua son poquísimos quienes viven de la arriería como actividad ganadera. En su mayoría mantienen esta tradición, por el ganado que tienen y el gusto por esta forma de vida, pero que es complementaria a sus entradas principales, ya sea en la labor agrícola o como empleados de minería. En el verano, cerca de enero, suben el ganado a pastar a las vegas andinas, para bajarlo en el otoño. Su labor es guiar el ganado (bovino y caprino) por la montaña, donde lo deja pastar. Es conocedor profundo de los pasos y recovecos cordilleranos, conocimiento que se traspasa y recrea de generación en generación, y que por la migración de la juventud rural a la ciudad, se ve amenazado.

Comparte:
Desarrollado por:

Mi Valle
de Aconcagua

Corporación de Desarrollo Pro Aconcagua
Av. Carlos Díaz S/N, Los Andes, Chile
Fono (34) 242 5974
linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram